Baltazar Estol, luthier de bandoneon en Argentina.

Entrevista a Baltazar Estol

Luthier de Bandoneones en Buenos Aires

Hace unos años, cuando todavía vivía en Italia, me crucé con un video del M. Rodolfo Daluisio tocando un bandoneón hecho por Baltazar Estol. Hasta aquel momento yo pensaba que los bandoneones nuevos eran algo exclusivo de Europa. Cuando llegué a Buenos Aires escuché hablar mucho de Baltazar y de sus prodigiosos instrumentos, hasta que pude conocerlo personalmente.

Entonces le pedí una entrevista y él, con muy buena onda, aceptó: ¡hoy hablamos de bandoneones (nuevos y vintage) con Baltazar Estol!

Foto de Baltazar Estol, luthier de bandoneones. Foto de Diego Astarita

Foto de Diego Astarita

1) ¿Cómo llegaste a construir bandoneones?

La inclinación hacia el trabajo manual estuvo presente en mí desde que era chico. En mi infancia viví en una casa antigua que se encontraba en obras de refacción. Las obras se habían detenido por diversas complicaciones y durante ese lapso de tiempo tuve a mi disposición montones de materiales con los que realizaba mis juegos. Esos son los primeros recuerdos que tengo de realizar trabajos artesanales.

El otro ingrediente fue la presencia de la música en la casa. Mi madre y mi padre solían escuchar música frecuentemente. Más tarde más música llego a través de mis hermanas y de mi hermano. Somos muchos por lo tanto la música era muy variada. Hasta los 24 años me dedique a tocar la guitarra eléctrica y también la guitarra criolla. Tenía a mi alcance una guitarra de cuerdas de nylon, muy linda, pero el lustre se veía envejecido e incluso un poco cuarteado.

La guitarra necesitaba un trabajo de restauración y por ese motivo decidí buscar al luthier que la había fabricado. Con muy poca información y conocimiento sobre el tema conseguí el teléfono un luthier que se apellidaba igual que la etiqueta que veía dentro de mi guitarra "Fernández". Rápidamente lo contacté telefónicamente y me advirtió que no era el quien había fabricado esa guitarra y que no realizaba esa clase de trabajos pero que si tenía ganas podía tomar clases en su taller, automáticamente dije que sí.

Muestra de bandoneones nuevos hechos por Baltazar Estol.

Muestra de bandoneones nuevos hechos por Baltazar Estol.

Daniel Fernández es un excelente luthier de bajos eléctricos y acústicos, fui su alumno durante aproximadamente 2 años entre 2003 y 2005 hasta que concluí la fabricación de mi guitarra eléctrica.

Por esos años algunos amigos me contaban sobre una escuela de música a la que estaban asistiendo en donde aprendían música popular Argentina y la idea de estudiar allí me resulto muy tentadora, se trataba de la Escuela de Música Popular de Avellaneda (EMPA). Hasta ese momento yo no había estudiado música formalmente. Siendo consciente de mis limitados conocimientos musicales me preparé para rendir mi examen de ingreso. Resultó que mi examen de nivelación me coloco en el tercer año del ciclo básico de la carrera. El programa del cuarto año incluía clases con 3 profesores de guitarra, uno para cada género, Tango, Folklore y Jazz. El contacto con músicas diversas en la EMPA me conecto rápidamente con muchos músicos entre los cuales había desde ya varios bandoneónistas.

Dino Saluzzi probando el bandoneón de Baltazar Estol.

Baltazar Estol con Julio Pane y Dino Saluzzi.

De esta manera al mismo tiempo que completaba mi primer aprendizaje de luthier me zambullía en el mundo de la música popular. Era cuestión de tiempo para que algún compañero me prestara un bandoneón y se me cruzara por la cabeza la idea de comprar uno para aprender a tocarlo. En este punto me enteré de la escasez de fabricantes en el mundo, de su alto valor y de la cantidad de mitos y versiones que circulaban alrededor de este instrumento. Yo que había estado 2 años trabajando en un taller en el que se fabricaban instrumentos musicales y que tenía algún conocimiento sobre la fabricación de objetos me resultaba inaceptable que me dijeran que no se podían fabricar bandoneones.

Durante algunos meses se instaló en mi cabeza el interrogante de como funcionaria el instrumento. Hacia dibujos de como imaginaba el mecanismo, pensaba en los materiales, todo esto sin tener más información que el recuerdo de ver los instrumentos cerrados. Esta idea difusa sobre el bandoneón duro poco porque en esos días (años 2006/2007) yo tocaba en un cuarteto de guitarras de tango y el hermano del guitarronista tocaba el bandoneón.

Maquina de bandoneón hecha por Baltazar Estol

Un día durante un ensayo en su casa pude ver que tenía en una repisa una máquina de madera que automáticamente deduje pertenecía a un bandoneón. Volví a mi casa con esa máquina en una bolsa... no se porque no me lleve solo la maquina izquierda y no le pedí todo el bandoneón... En fin... ese día empecé a dibujar los primeros planos de un bandoneón y de allí en adelante no deje de trabajar en este instrumento.

Cuando repaso esta historia me sorprende la cantidad de pequeñas casualidades que se alinearon para que las cosas se dieren de la manera en que se dieron. Incluso mi maestro no acostumbraba a dictar talleres ni clases.

2) ¿Cuáles son las diferencias entre instrumentos nuevos y vintage?

Los instrumentos nuevos con los que he tenido contacto reproducen, en algunos casos con alguna variación mínima, los modelos de bandoneones tradicionales ya sea en el diseño de la mecánica como la estructura y dimensiones generales. Algunas de estas variables están más relacionadas con la adecuación de la fabricación a las posibilidades tecnológicas actuales que a una funcionalidad original. Los materiales empleados en la actualidad son los mismos o análogos a los utilizados tradicionalmente. Con esto me refiero a la elección de maderas, cuero y metales.

Construcción de un bandoneón nuevo en el taller de Baltazar Estol.

En la práctica las comparaciones puede ser difíciles de trazar puesto que hay bandoneones de muchas épocas y de muy variados resultados tímbricos, incluso entre ejemplares de la misma marca y período de producción.

Otro factor no menor es que un instrumento antiguo ronda los 90 años de edad, y tal vez de uso. Esto puede suponer ventajas y desventajas. Si el instrumento fue tratado con cuidado y se le realizo el mantenimiento necesario podría resultar en un gran instrumento. A modo ilustrativo diría que un instrumento con el buen uso a lo largo de los años tiende a "madurar" o "redondear" su sonido.

En este sentido los instrumentos nuevos tienden a tener una matriz tímbrica más pareja entre ejemplares de una misma producción. Supongo yo que se debe a que el desarrollo tecnológico en la fabricación, sobre todo del conjunto placa/lengüeta, ha alcanzado un nivel de reproducción con resultados muy estables.

Mecánicamente los instrumentos nuevos y antiguos son idénticos, puede encontrarse alguna diferencia en algún sistema de válvulas, con algún resorte cambiado de lugar pero son detalles que no marcan una diferencia.

Baltazar Estol construye desde cero un bandoneón.

Si tenemos en cuenta el factor "edad", si... los instrumentos nuevos funcionan mejor que la mayoría de los bandoneones antiguos. Los instrumentos añosos tienen desgastes por fricción en la mayoría de sus componentes mecánicos, fatiga de resortes, resecamiento de juntas de cuero, válvulas, y adhesivos, rajaduras de máquinas y muebles, deformación de piezas, etc... la lista es larga porque en 90 años pueden romperse muchas cosas... Aunque esto parezca exagerado se ven muchos instrumentos, incluso utilizados por músicos profesionales que están en muy malas condiciones mecánicas y de mueble. No obstante, un trabajo de restauración de maquina hecho por un luthier especializado, y, con el reemplazo de las partes obsoletas da un resultado funcional idéntico al de un bandoneón nuevo.

Ejemplo de bandoneón hecho por Baltazar Estol

Bandoneón hecho por Baltazar Estol, teclado derecho.

En relación a los fuelles no hay muchas comparaciones para realizar. Se fabrican actualmente con muy buen resultado y la mayoría de los bandoneones antiguos han sufrido al menos un cambio de fuelle durante su vida.

Por último, y a mi criterio, la diferencia sustancial entre los ejemplares nuevos y antiguos se relaciona con la estabilidad tímbrica y el control dinámico que un instrumento moderno ofrece. El nivel de precisión que la tecnología alcanzó en la producción de placas y lengüetas permitió la creación de piezas con menores tolerancias dimensionales reduciendo sustancialmente el consumo de aire del instrumento, este factor combinado con un buen diseño y una calibración adecuada brinda la posibilidad de tocar pasajes "pianísimos" y "fortísimos" y alternar entre estas dinámicas sin esfuerzo y sin agotar el aire del fuelle. Esta ventaja es algo que yo considero muy importante puesto que pone a disposición del músico un nuevo abanico de posibilidades expresivas.

Podría destacar que el volumen máximo que alcanza un instrumento moderno suele ser mayor al alcanzado por la mayoría de los instrumentos antiguos. Los músicos suelen observar que notan menor diferencia tímbrica entre la emisión abriendo y cerrando.

Victor Lavallén tocando un bandoneón nuevo de Baltazar Estol.

3) ¿Cuánto te inspiras en los gloriosos instrumentos de los años '20 y '30 para la construcción de uno nuevo?

Cuando leo la palabra inspirar se me hace muy romántico el asunto (jaja)... es una broma y ahora contesto en serio. Yo fabrico un modelo de bandoneón que como te fui adelantado es morfológicamente muy similar a los antiguos, mismo funcionamiento, mismas dimensiones. Mi aprendizaje de la luthería de bandoneones está basada en el estudio y análisis de instrumentos viejos y mis diseños parten en buena medida de ellos.

Ejemplo de bandoneón nuevo de Baltazar Estol.

Bandoneón hecho por Baltazar Estol, cabezal derecho.

Estéticamente mi búsqueda tiene otro rumbo que la que se ve en los instrumentos antiguos. Prefiero instrumentos terminados en maderas naturales (no pintados en color solido), con combinaciones, colores claros y traslucidos. Las incrustaciones en nacar no son de mi preferencia... soy partidario de instrumentos más despojados de ornamentos y en el caso contrario prefiero los diseños más lineales o abstractos incluso equilibradamente asimétricos.

Muestra de bandoneones Estol durante una feria de lutheria.

Muestra de bandoneones "Estol".

Bromeaba un poco sobre la inspiración porque en general, fuera de lo que fue mi periodo de investigación y desarrollo, no he trabajado demasiado con instrumentos antiguos y soy bastante reacio a trabajar con ellos... en general me sucede que veo un instrumento antiguo que llega al taller por alguna reparación de emergencia (que son las únicas que hago dependiendo de mi tiempo) y me abruma la cantidad de cosas que hay que reparar y la suciedad que acumulan. Literalmente me llevaría menos esfuerzo fabricar algo nuevo. El trabajo de restauración es algo distinto y me despierta admiración.

4) ¿Hay lugar para una "evolución" del instrumento? En qué medida los músicos podrían influir en ese proceso?

Creo que siempre hay lugar para el desarrollo de los instrumentos musicales pero en lo referente a recursos de ejecución y ergonomía este desarrollo debe estar pautado naturalmente por la necesidad concreta del músico o por la búsqueda del luthier frente a la detección de una limitación o problema de diseño.

Hablando específicamente del bandoneón puedo señalar varias virtudes, es un instrumento armónico y portátil de 5 octavas, permite la ejecución de 8 sonidos simultáneos divididos en las dos manos lo que permite plena independencia, al ser un instrumento de viento permite producir sonidos larguísimos, crescendos y decrescendos, tiene un volumen máximo muy importante, permite tocar pianísimos muy sutiles y los teclados más allá de sus desorden son bastante agiles a la hora de tocar a tempos altos.

El maestro Rodolfo Daluisio tocando un bandoneon de Estol.

Creo que estas características lo convierten en el instrumento versátil que es. Su ergonomía es adecuada, el instrumento se sostiene con comodidad y sin esfuerzos sobre las piernas, se puede tocar sentado con la columna erguida y no requiere gran desfasaje de los brazos con respecto al centro del cuerpo como si lo hace por ejemplo el violín, la flauta traversa, la guitarra o en ocasiones el piano por citar algunos. La dirección de la acción de los teclados al ser paralela al trayecto del instrumento representa un acierto. Quizás el momento más complicado ergonómicamente se da cuando el fuelle se encuentra demasiado desplegado y las muñecas ven limitada o forzada su capacidad de movimiento.

Esta última apreciación está bastante relacionada con la salud del instrumento, puesto que en un bandoneón moderno o antiguo pero en óptimas condiciones el consumo de aire es menor y hay menos necesidad de una apertura de fuelle exagerada.

La perspectiva de desarrollo más solicitada por los músicos suele estar relacionada con la ampliación del registro, idea que se ha llevado a la práctica varias veces a lo largo de la historia del bandoneón pero al ser una demanda puntual y de aceptación limitada no pareciera configurar un desarrollo.

En definitiva creo que para que se produzca un cambio significativo en el instrumento la necesidad musical que motive de este cambio debe ser igual de significativa puesto que en los ámbitos en los que se utiliza el bandoneón actualmente los recursos que este ofrece son suficientes.

5) ¿En qué manera las nuevas tecnologías o los nuevos materiales podrían mejorar los bandoneones?

Hablando de innovaciones técnicas relacionadas con la fabricación del bandoneón existen muchas opciones que vienen de la mano del desarrollo tecnológico actual.

En las últimas décadas la fabricación asistida por computadora se ha desarrollado muchísimo a la vez que se ha vuelto muy accesible para emprendedores. El mecanizado CNC, y el corte laser son tal vez las dos tecnologías más populares entre los productores locales puesto que están dentro de las posibilidades económicas, ya sea adquiriendo una maquina o contratando el servicio.

La impresión 3d "profesional", no la de uso hobbista, pareciera prometer un nuevo abanico de posibilidades pero al día de hoy no configura una opción viable para la producción debido a los altos costos. En mi experiencia la impresión de uso hobbista tiene resultados malos en cuanto a propiedades mecánicas y tolerancias dimensionales.

Con esto apunto a que las nuevas tecnologías pueden acelerar el proceso de fabricación de los instrumentos en su versión tradicional pero a la vez inauguran nuevas posibilidades de diseño.

Construcción de un bandoneón nuevo en el taller de Estol

La limitación que se presenta en este sentido tiene que ver con la escasa demanda de instrumentos. Si bien es alta para la cantidad de fabricantes no llega a ser lo suficientemente alta para permitir la inversión requerida, o al menos, no de manera inmediata.

Creo que las innovaciones más relevantes vendrán de la mano del diseño mecánico del instrumento mediante la aplicación de nuevas tecnologías.

6) ¿Es cierto que un bandoneón moderno nunca llegará a tener el mismo sonido que uno vintage?

Hay un mito a medias que dice que los bandoneones modifican su timbre con los años de uso. Digo que es un mito a medias porque efectivamente el sonido se "redondea" y pierde un poco de "brillo"... (adjetivar sobre el sonido es algo difícil). Los años darán alguna respuesta sobre este asunto puesto que no hay referencias sobre el sonido de los instrumentos antiguos en sus primeros años y tampoco hay manera de saber cómo evolucionaran los instrumentos nuevos.

A mi parecer el timbre no se modificará sustancialmente. Creo que la pregunta supone que los instrumentos "antiguos" tienen "mejor sonido" que los nuevos, esta es una apreciación que es en cierta medida de aceptación general entre los bandoneonistas y responde a elecciones estéticas. Por otro lado entre los instrumentos antiguos se puede encontrar un sinfín de variedades tímbricas que pueden resultar más o menos atractivas para cada músico en particular. No sabría bien donde colocar a los instrumentos nuevos dentro de ese espectro ya que la valoración estará relacionada con la percepción y la búsqueda de cada individuo.

Otro ejemplo de bandoneón nuevo hecho por Baltazar Estol.

Bandoneón negro liso, hecho por Estol.

Suele suceder que en un primer acercamiento los músicos detectan las diferencias tímbricas entre su ideal de sonido asociado siempre a instrumentos antiguos y el de los instrumentos nuevos. Esto es natural que suceda porque lo nuevo siempre choca con lo ya conocido. Mi experiencia personal a través del intercambio con mis clientes suele ser muy positiva. Esta primera percepción suele pasar a un segundo plano en el momento que el músico advierte las ventajas que los instrumentos nuevos ofrecen y de las que venimos charlando.

7) ¿Ves posibles interacciones entre el bandoneón y la electrónica?

El campo de interacción entre el bandoneón y la electrónica no es una idea lejana y de hecho hay varios prototipos de controladores midi e instrumentos híbridos. Algunos de ellos datan de más de 10 años.

En el 2016 comencé con el diseño de un prototipo de controlador midi que al día de hoy se encuentra en desarrollo. Es un proyecto que en un principio tenía como objetivo brindar a músicos una herramienta de experimentación con tecnologías digitales. Con el tiempo llegue a la conclusión de que podría ser más beneficioso como una alternativa pedagógica para aquellas personas a las que les resulta imposible adquirir un instrumento acústico, Las complejidades que se van presentando a lo largo del desarrollo en la búsqueda de un controlador midi análogo en cuanto al manejo técnico a su versión acústica sumado a la falta de tiempo son algunos de los motivos que demoran la presentación de un prototipo sustentable.

Dicho en otras palabras, el desafío que propone este proyecto es encontrar un equilibrio entre funcionalidad, calidad y simpleza de diseño.

La interacción entre música y electrónica inaugura muchas posibilidades en el campo experimental. No solo para introducir al bandoneón en otros géneros sino para que los bandoneonistas se introduzcan en otros géneros.

Desde el punto de vista pedagógico la interacción entre controladores electrónicos y software supone una potencial herramienta didáctica a la vez que la existencia de un dispositivo electrónico configuraría una opción más accesible para aquellas personas que quieren iniciarse en el estudio del bandoneón pero encuentran una limitación a la hora de adquirir un instrumento tradicional.

8)¿Para vos es bueno que el bandoneón permanezca un instrumento "para pocos" también desde el punto de vista de la producción?

La premisa "que el bandoneón permanezca para pocos" ya sea hablando de la posibilidad de adquirirlo o de fabricarlo es una idea de la que he oído hablar pero que definitivamente creo falsa.

La sola enunciación supone que hay un grupo de personas obrando en contra del deseo de la gente de adquirirlos, de aprender a tocar o de acercarse al instrumento. Yendo a los hechos en los últimos años se ha multiplicado la cantidad de bandoneonistas, la cantidad de docentes, se han creado orquestas escuela al mismo tiempo que se han inaugurado cátedras de bandoneón en distintas instituciones educativas.

Julio Pane tocando un bandoneón nuevo de Baltazar Estol.

En cuanto a la luthería del bandoneón nunca hubo tanta información disponible para abordar el oficio. Los talleres que realizan reparaciones también se han multiplicado y han aparecido fabricantes nuevos y prototipos de artesanos que comienzan su carrera. Hay al mismo tiempo pequeños talleres que sirven de acercamiento a la profesión. La mayoría de los fabricantes que conozco hacen un esfuerzo para desarrollar opciones más accesibles para los músicos.

Conozco varios casos de músicos y docentes comprometidos que prestan sus instrumentos a alumnos para que puedan continuar con su aprendizaje.

Todas estas acciones me dan la pauta de que tal afirmación es falsa. Y si fuera cierta de seguro me parecería mala...

Lo que sí es real es que los bandoneones son instrumentos que tienen un costo de fabricación alto y esto los vuelve "para pocos". Esta realidad, es difícil de revertir de manera inmediata por parte de los fabricantes más allá de que muchos trabajemos intentando contribuir a una solución. De más está decir que la imposibilidad económica no se ve únicamente a la hora de acceder a un instrumento musical.

Creo que en un futuro no muy lejano los fabricantes locales llegaremos a una opción más accesible. El oficio de luthier de bandoneones está en un momento de crecimiento.

9) ¿Ves la posibilidad de que la Argentina tenga un rol central en la producción de bandoneones, debido al alto número de bandoneonistas que hay en el país?

Teniendo en cuenta que el 90% de los fabricantes de bandoneones están radicados en Argentina y Alemania no tiene demasiado sentido hablar de qué lugar ocupa cada país en cuanto a la fabricación de bandoneones. Argentina cuenta con excelentes fabricantes de instrumentos musicales. Hablando puntualmente de bandoneones la producción local es de gran calidad. No lo sé a ciencia cierta pero es posible que en Europa se fabriquen más bandoneones al año. Hablando de bandoneones nuevos, en Argentina son más populares los de producción local y en Europa los de fabricación Alemana.

Baltazar Estol con Leopoldo Federico.

Baltazar Estol con Leopoldo Federico.

10) Cuánto tiempo te lleva construir un instrumento nuevo?

Medir el tiempo de fabricación de mis instrumentos es algo que siempre me ha costado. Los procesos que requiere la fabricación de un bandoneón son muchos y suelo ir probando diferentes estrategias. El trabajo en serie de múltiples instrumentos me resulta agobiante porque la repetición de tareas es abrumadora. Cuando se producen en paralelo muchos instrumentos la calidad tiende a bajar por el mismo cansancio mental que genera la repetición y la lejana idea en el tiempo de culminar algún instrumento.

Baltazar Estol durante la construcción de un bandoneón nuevo.

El trabajo de preparación de materiales y producción de algunos componentes suelo hacerlo todo junto para uno o dos años. Luego inicio los instrumentos programados para ese año y los voy dejando en distintas etapas para retomarlos más adelante. De esta forma, llegada cierta instancia de fabricación puedo dedicar mi tiempo 100% a un instrumento y durante los procesos que requieren tiempo de espera como la terminación (pintura) o afinación retomar otro de los trabajos iniciados.

Con esta modalidad suelo entregar 5 bandoneones al año.

11) ¿Cómo están conectados los constructores de bandoneón en el mundo? ¿Se encuentran? ¿Hay talleres, grupos de discusión?

Los luthiers de bandoneones no estamos conectados por canales de comunicación específicos. Yo en particular me conecto personalmente con mis colegas como lo haría cualquier otra persona. Con algunos más allegados se genera un intercambio profesional más directo y con otros no tanto.

Hemos tenido algún encuentro informal entre colegas, más del rubro luthiers restauradores, pero no tanto con fines profesionales sino como amigos.

Con respecto a grupos de discusión se solamente de uno que funciona en Facebook, "Bandoneón Técnico", administrado por un buen amigo, Jean Pierre Bianchi. Si bien no es un grupo de participación exclusiva de fabricantes cuenta con la participación de restauradores y colegas que han hecho sus experiencias en fabricación. Siempre hay algún dato curioso y buen material sobre el oficio.

12) Si alguien quiere contactarte para saber más sobre tus bandoneones ¿Qué tiene que hacer?

Si alguien quiere ver mis trabajos puede ingresar en mi página web y para ponerse en contacto enviándome un correo electrónico a .

Foto de Baltazar Estol, luthier de bandoneones en Buenos Aires, Argentina

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